Es él, como es en sus canciones, como es en sus composiciones. Andrés ha quedado impresionado con la manera en que el público dominicano que llenó la sala esa noche, conoce sus canciones, conoce su repertorio y las corea. No sale del asombro, no entiende cómo, sin discos en el país, sin publicidad, sin sonar en la radio, la gente le conoce y le aplaude, canta y pide sus canciones.
LR: Muchas veces un buen técnico es un mal artista, pero obviamente no es tu caso. ¿Cómo suben juntos al escenario el técnico profesional que ha hecho estudios de ingeniería de sonido y el artista al escenario?
AC: Siento gran amor por ambas cosas. Me gusta la parte técnica, ahondar un poco en esa parte que es tan necesaria. Tengo que estar consciente de la necesidad de ofrecer un buen show. Los que sí se sienten un poco tensos son los técnicos, porque saben el conocimiento que tengo y eso los presiona un poco. (Risas)
LR: Comenzaste con el grupo Poligamia, tocando rock, pero ahora pones de todo en tu repertorio y cantas boleros, un género eminentemente distante de tus inicios. Por qué lo integraste a tu repertorio?
AC: El bolero me gusta mucho, hago mucho pop, pero el bolero enamora y me encanta el género, pienso que nunca muere el bolero y que es preciso replantearlo porque nunca debe faltar en un buen show un bolero. En casa siempre se cantó boleros, mis padres interpretaban el género en casa y siempre fue como un fantasma en mi vida y el hogar.
LR: ¿Cómo ha sido este primer contacto con el público dominicano?
AC: Este primer contacto me asombra, no podía imaginarme que conocieran mi música y mi repertorio sin tener un disco o una promoción en el mercado dominicano. Quiero volver a presentarme aquí, ha sido un grato encuentro.
LR: En tu nueva producción “En Directo”, se aprecian nuevos aires en términos musicales, a qué se debe?
AC: Me gusta mucho la música brasileña y ahora tengo una amante nueva, que es el jazz, escucho distintos intérpretes de jazz y me parece formidable.
De hecho, su nueva producción en términos musicales tiene otro giro, se aleja más del rock y se vuelve más adulta e íntima, se pone más esmero y se da mayor valor a la tranquilidad y al silencio, a la pausa. En “Te quiero decir”, por ejemplo, se nota la diferencia. Evidentemente, se nota en su mirada, Andrés está fascinado por el jazz y seguramente que pronto tendremos los resultados en sus nuevos temas.